viernes, 1 de abril de 2011

Sopa Maruchan VS Sopa Nissin

¿"Sopa Maruchan" le gana a "Sopa Nissin"?







En primer lugar veo que la sopa Maruchan está más posicionada que ninguna otra cosa en esta ciudad, en verdad, busqué y busqué y encontrar una Cup Noodle (o sea la de Nissin) fue imposible a no ser que la comprara en una tienda de autoservicio grande, es decir, Comercial Mexicana, Wal Mart, Soriana, etc, sin embargo en los Oxxo, 7 eleven y anexos simplemente era imposible, no se diga las tienditas o puestos callejeros.


En fin, las dos sopas, frente a frente, la diferencia era evidente, Maruchan carece de condimentos, en verdad son invisibles, los camarones, chicharos y zanahorias son increíblemente pequeños, la sopa no absorbe el agua, simplemente esa cosa seca se hace blanda y ya, pero en verdad no parece que estas comiendo sopa Rameen sino una bola de cabellos enredados, para rematar, si se deja unos minutos en reposo (es realidad los que tarda en hacerse) aparecerá una horrible imagen: Burbujas de grasa. Dios que asco, no se diga del sabor, en verdad es como comer plástico y al mismo tiempo aventarse a la boca un cubito de condimentos. Desastre.
Al probar la Cup Noodle en verdad me esforcé en quitar de mi mente todo lo aprendido en la novela y también lo encontrado en la cochina Maruchan, agregué agua y esperé, las diferencias son evidentes, la sopa absorbe y comienza a crecer, se hace muy blandita, los camarones flotan en el vaso junto con los condimentos (que igual son pocos). Por otro lado la consistencia es más suave, como una pasta, se deshace con relativa facilidad y no se enreda tanto. El sabor es muy diferente, pero sobre todo, el hecho de tener una buena textura hace que todo sea más fácil.

Un dato curioso es que los camarones en la sopa Nissin son más rojos y consistentes que en Maruchan, este dato curioso tiene un significado muy especial, pues en la historia de la sopa los camarones son muy importantes, ya que tener camarones rojos en ella significa (para los japoneses) abundancia y buena fortuna. Sorprendente ¿No?
En fin, para concluir hoy comí mi última Maruchan, malditas sean, son horribles, un disgusto al paladar y una burla al consumidor, que no jodan.
Por cierto, echarle limón y salsa es de lo más latino del mundo, si un japonés los encuentra comiendo sopa Rameen en esas circunstancias seguro se sorprende.





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